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Comercio online
Lo decía Brad Pitt en una película, robándole la frase a Benjamin Franklin: “en este mundo solo hay dos cosas seguras: la muerte y pagar impuestos”. Para darle la razón a ese dicho, Hacienda ha iniciado una serie de protocolos encaminados a garantizar que nadie escapa de su brazo y que la tributación en ventas por internet se hace de forma reglamentaria. Lidiar con los diferentes impuestos puede ser a veces abrumador, pero esa es una tarea esencial para administrar un negocio exitoso. Asegurarnos de que estamos haciendo los impuestos de manera correcta y eficiente, es la mejor manera de evitar problemas.


Impuestos por las ventas por Internet

El comercio digital, y su crecimiento en apenas unos años, ha cambiado el panorama de las transacciones comerciales, así como la relación entre las empresas y sus clientes. Estas nuevas actividades en auge han generado, inevitablemente, nuevas formas de recabar las tasas e impuestos a los que cualquier actividad económica está sujeta. Vamos a ver cuales son las características de los requisitos legales y fiscales que debe cumplir el comercio online.


Requisitos legales de un comercio online

Los requisitos para un comercio online son básicamente los mismos que para otros tipos de negocio. La diferencia esencial que el comercio a través de Internet encuentra en este aspecto es que no tiene necesidad de cumplir los trámites de licencia de apertura que sí existen en los comercios tradicionales.

Esto nos dejaría los siguientes requisitos legales a cumplir para el comercio por Internet:

  • Deben poder emitir facturas con el tipo de IVA correspondiente.
  • Es necesario identificar el negocio con sus datos básicos, entre los que constará el CIF o el NIF, y disponer de los reglamentarios avisos legales y la especificación de las condiciones de compra.
  • Es necesario aportar alguna forma de contacto con la que los clientes puedan realizar sus posibles reclamaciones o las consultas que estimen oportunas.
  • Hay que tener en cuenta laLey de Protección de Datos’ (LOPD), que obliga a aquellas empresas o profesionales que manejen y dispongan de archivos de carácter personal, a estar dados reglamentariamente de alta ante la Agencia de Protección de Datos.
  • Deben cumplirse los requisitos de la ‘Ley de ordenación del comercio minorista’ que regula también los sistemas de ventas a distancia, realizados sin presencia física simultánea entre las dos partes del negocio. Aquí se regulan los plazos de ejecución de pagos y transacciones, el sistema de pago mediante tarjeta de crédito y se especifica el derecho del cliente a desistir de la operación.
  • También deberá cumplirse lo estipulado en la ‘Ley de Condiciones Generales de Contratación’ al respecto de los derechos de compradores y vendedores.



¿Cuáles son los requisitos fiscales para vender por internet?

Las ventas por internet están gravadas por el mismo tipo de impuestos que se aplican a otros tipos de comercio, y resultan comunes a los que afrontan el resto de actividades económicas: IRPF, IRNR, IVA y los Impuestos de sociedades. Esto implica que, a la hora de realizar el cálculo de beneficios, le es aplicable la misma normativa sobre el IRPF o el Impuesto sobre sociedades con las que están gravadas las rentas obtenidas, independientemente de cual sea que el medio en que se han originado.

El negocio deberá estar dado de alta en función del tipo de actividad comercial que se realice en internet, dándose de alta en el censo de hacienda a través del modelo 036.


El IVA en la venta por Internet

En el caso del IVA, se considerarán diversos casos para los servicios prestados en el comercio por Internet.

Si tanto el prestador como el destinatario del servicio de comercio están establecidos en España peninsular o Baleares se el régimen a aplicar será el general del IVA del 21%.
En el caso de que destinatario sea empresario o profesional establecido en un Estado de la Unión Europea (que no sea España), no se repercutirá IVA español. Se considera que el sujeto pasivo del impuesto será el empresario o profesional destinatario del servicio en el estado de destino de la transacción.

Si el destinatario fuera un empresario o profesional, que esté establecido fuera de la Unión Europea, entonces se considerará como lugar de realización del servicio de comercio ese estado destinatario, y no se repercutirá IVA.

Para el caso de un empresario o profesional establecido en Canarias, Ceuta o Melilla, la operación será siempre gravada en la zona de destino, por lo que no se repercutirá IVA.

Para destinatarios particulares, no considerados como empresarios o profesionales, y que estén establecidos en España peninsular o Baleares, o en algún Estado de la Unión Europea; se deberá repercutir el IVA tipificado del 21% al destinatario. El sujeto pasivo del impuesto se considerará el prestador del servicio.

Si el destinatario fuera un particular establecido fuera de la Unión Europea no se repercutirá IVA.

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Herencias y sucesiones
La partición de la herencia es un concepto que hace referencia al acto concreto de reparto de los bienes del caudal hereditario. Hasta aquí parece un acto sencillo, pero hay que tener en cuenta que pueden aparecer varias circunstancias que compliquen el posible reparto y que suelen hacer necesaria la ayuda y asesoría de profesionales legales, expertos en herencias y sucesiones. Pensemos, por ejemplo, que cuando se habla de caudal hereditario hay que considerar que este puede constar tanto de activos como de pasivos, y eso puede hacer no todos los herederos potenciales acepten la herencia.


Condiciones para la partición de la herencia

Como hemos visto, no siempre este acto de partición de la herencia será sencillo. Para que se pueda realizar es estrictamente necesario que todos los herederos hayan aceptado o renunciado a la herencia. Algo que puede complicarse si alguno de los herederos es imposible de localizar, pues se desconoce su paradero, o si hay algún heredero que se ha negado a formalizar la aceptación o el repudio de la herencia.

La aceptación de la herencia debe hacerse de forma libre y voluntaria, manifestándolo bien de forma verbal o bien por escrito en un documento que puede ser público o privado. Esta aceptación no depende ni precisa de que intervengan otros de los demás herederos.

Del mismo modo la renuncia o repudiación de la herencia debe hacerse de forma manifiesta, libre y voluntaria, ante Notario en escritura pública. En este caso tampoco se depende ni se precisa que intervengan los restantes herederos.


Situaciones de la herencia antes de la partición

En función de lo visto anteriormente, de que los herederos acepten o repudien la herencia, se pueden dar dos situaciones.

Herencia yacente

Esta situación se refiere al caso en el que la herencia no ha sido ni aceptada ni repudiada por alguno o varios de los herederos considerados para ella. Es posible que haya algún heredero que se niega a adoptar una decisión de aceptación o de renuncia, lo que paralizaría la partición. En ese caso el Código Civil ha previsto la posibilidad de que cualquiera de los herederos interesados en proseguir con el proceso pueda requerir a quien no ha adoptado postura que acepte o renuncie en un plazo determinado. Este requerimiento se haría por parte de un Notario que podría establecer un plazo de treinta días naturales para que la herencia sea aceptada o repudiada. Incluso puede establecerse la condición de que, si el heredero potencial requerido no manifestase voluntad alguna al respecto, entonces se entendería que la herencia queda aceptada.

Comunidad hereditaria

Este es el caso en el que uno de los herederos ha aceptado la herencia, pero se niega a realizar la partición concretando el reparto de la herencia. Esta situación está regulada en y tiene sus propias consideraciones legales. Se considera un estado transitorio hasta que pueda realizarse la partición, y durante ese plazo hay una normativa compleja que decide qué puede hacer cada heredero y en qué situación quedan los bienes hasta que se resuelva la partición.


¿Quién se encarga de realizar la partición de la herencia?

Para esta tarea podemos distinguir dos diferentes situaciones, en función de que exista o no testamento.

  • Partición de la herencia en el caso de que exista testamento.

Este es un caso en el que generalmente es el propio testador el que ha realizado el reparto de los bienes acorde a su propia voluntad. También es posible que se haya designado un contador que ejerza esa labor de partidor testamentario. Se trataría de una persona, que no puede formar parte del grupo de coherederos, que sería la encargada de llevar a cabo esa partición de la herencia.

  • Partición de la herencia cuando en caso de que no exista testamento.

Este es un caso que puede generar más posibles conflictos ya que, en principio, serían los propios herederos los que tendrían que llegar a un acuerdo sobre el modo en que se realizaría le reparto del caudal hereditario.

Ciertamente ambos casos pueden resultar conflictivos. Como ya se ha comentado, puede ocurrir que alguno de los herederos que aceptó la herencia no acceda al reparto de los bienes legados o que no haya acuerdo sobre el posible reparto en ausencia de testamento entre los posibles herederos.

En este tipo de situaciones se puede proceder a nombrar un contador-partidor dativo. Esto podrá hacerse si el número de coherederos que desea proceder con la partición representa al menos la mitad del caudal hereditario. Esto puede solicitarse a un Notario que podrá iniciar el procedimiento siguiendo la normativa específica sobre la designación de peritos a este y otros respectos.

Esta designación de la persona que ejercerá el papel de contador-partidor no deberá hacerla el propio Notario, ya que este nombramiento será realizado por el Colegio Notarial que corresponda. La persona elegida constará en la lista de contadores partidores, a la se apuntan profesionales cualificados a este efecto; y generalmente se asigna quien corresponda por turno.
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Asesoría fiscal
Todos los empresarios están obligados a llevar una contabilidad ordenada cronológicamente que permita llevar el seguimiento de su actividad comercial y a presentar las Cuentas Anuales en el Registro Mercantil. Para ello existen los libros contables regulados por el Código de Comercio y en los que se recoge toda la información financiera y económica de la empresa. En este artículo de MATION hablamos sobre ellos.

¿Qué son los libros contables?


Los libros contables son documentos e informes que se obtienen de la contabilidad de una empresa o sociedad mercantil durante un período de tiempo determinado y que se han de legalizar en los tiempos previstos por la normativa con el objetivo de sellarlos y que no se puedan modificar posteriormente.  

Las personas jurídicas, sociedades mercantiles y otras entidades están obligadas a llevar la contabilidad, deben legalizar sus libros contables y depositar las cuentas anuales en el Registro Mercantil del lugar del domicilio de la empresa.

En cambio, las personas físicas y autónomos en régimen de Estimación directa normal o simplificada no deben llevar la contabilidad y no están obligadas a legalizar los libros contables ni a presentar las cuentas anuales.

Estos libros se deben conservar durante 6 años a partir del último asiento realizado en los libros.

El plazo de presentación de los libros contables obligatorios es de 4 meses desde el cierre de su ejercicio contable. Así pues, si una empresa finaliza su año contable el 31 de diciembre tiene como plazo máximo el 30 de abril para presentarlos 

Con la nueva Ley 14/2013 se estableció, como requisito, presentar y legalizar los libros obligatorios de manera telemática en el Registro Mercantil a través de la página del Colegio de Registradores.

Para ello es necesario tener una firma electrónica, registrarte como usuario del Registro Mercantil y contar con el programa Legalia que se puede descargar gratuitamente desde la página web.


Tipos de libros contables


Hay dos tipos de libros, los que son obligatorios y los voluntarios. Veamos ahora detenidamente qué se recoge en cada uno de ellos.


Libros contables obligatorios

Los libros obligatorios son aquellos, que por ley, se deben legalizar a traves del Registro Mercantil para hacer públicas sus cuentas. 

  • Libro Diario y Libro de Inventario
Es el libro donde se registran todas las operaciones diarias de la empresa ordenadas de manera cronológica. Cada registro es un asiento contable, y éstos supondrán una modificación en las cuentas de la empresa ya sea en los ingresos, gastos o patrimonio neto.

Deberá estar sellado en todas sus páginas y presentado en el Registro Mercantil a través del portal online mencionado anteriormente. Estos datos serán posteriormente trasladados al Diario Mayor, donde se plasmará la información separada por cuentas.

  • Cuentas Anuales
Las cuentas anuales se presentarán al cerrar el ejercicio, una vez al año, y en ellas consta:

  1. El balance, donde figuran el activo, el pasivo y el patrimonio neto.
  2. La cuenta de pérdidas y ganancias donde se refleja el resultado del ejercicio, separando los ingresos y pérdidas.
  3. Un estado que refleje los cambios en el patrimonio neto del ejercicio
  4. Un estado de flujos de efectivo, donde se detallan los cobros y los pagos realizados por la empresa
  5. La memoria, amplía y completa la información de los demás documentos.
Deberán ser firmadas por el propio empresario, si se trata de una persona física, por todos los socios y por todos los administradores de las sociedades.

Están obligados a presentar dichas cuentas las Sociedades de Responsabilidad Limitada, las Sociedades Anónimas, las Sociedades comanditarias por acciones y de garantía recíproca, los Fondos de Pensiones y en general aquella empresa que esté en la obligación de hacer públicas sus cuentas. 


Libros contables voluntarios

Estos libros, pese a no ser obligatorios, sirven de apoyo para llevar una contabilidad de la empresa por lo que muchas veces conviene tenerlos en cuenta.  Dependiendo del tipo de negocio que tengas, te convendrá un libro u otro. A continuación detallamos los libros voluntarios más comunes.

  • Libro Mayor
Se trata de un documento en el que se refleja a simple vista los movimientos de cada una de las cuentas de la empresa con el fin de poder conocer el saldo de la sociedad. Es decir se reflejarán todos los movimientos expuestos en el Libro Diario de manera que exista un “Debe” y un “Haber”.

  • Libro auxiliar de Movimientos 
Los libros auxiliares son opcionales y facilitan la recopilación de datos financieros y económicos de la empresa. Como por ejemplo: 

  1. Libro de Caja. En este libro se plasma el control de entradas y salidas del efectivo.
  2. Libro de Clientes. En él se anotan las cuentas de cada cliente, concluyendo si es deudor o acreedor.
  3. Libro de Proveedores. Se anotan las cuentas de cada proveedor, incluyendo los movimientos de “Debe” y “Haber”.
  4. Libro de Banco. Se anotan los movimientos que se realizan en cada cuenta bancaria, incluyendo los pagos e ingresos. 
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Asesoría fiscal

Terminado el plazo de la renta de 2019, empezamos a preocuparnos por cómo será la renta de 2020. Y eso es especialmente delicado porque todo ha quedado trastocado en este año por culpa de la pandemia de la Covid-19. Junto a los riesgos, aún perdurables, para la salud; los efectos de la masiva reducción de la actividad económica se reflejan en todos los ámbitos; por supuesto, también en materia fiscal y de impuestos.

Pago de impuestos a empresas durante los próximos meses

Para paliar, en lo posible, la problemática de este año tan atípico, se suceden las noticias sobre nuevas regulaciones, aplazamientos, situaciones especiales y demás medidas adoptadas. A menudo se solapan los anuncios de posibles medidas a adoptar, con los de las que ya entran en vigor y las que ya dejaron de tener efecto o ampliaron su plazo… un pequeño caos que tiene a muchos un tanto desorientados y que hace, más que nunca, imprescindible estar puntualmente asesorado por profesionales en la materia. Vamos a recopilar aquí algunas de las medidas especiales a tener en cuenta en cuanto al pago de impuestos para empresas en lo que resta de año y con vistas al próximo ejercicio fiscal.

Aplazamiento de obligaciones tributarias aplicables a pymes y autónomos

Ya quedó establecido en el Real Decreto-ley 7/2020, de 12 de marzo, el posible aplazamiento, solicitándolo previamente, del ingreso del pago de las declaraciones y autoliquidaciones del periodo del 13 de marzo al 30 de mayo de 2020 (con cantidades inferiores a 30.000 euros). En esta medida se permitía también el aplazamiento excepcional de ciertas deudas tributarias. Se plateaba un plazo de 6 meses con los 3 meses sin intereses de demora. Aquellos que se hubiesen acogido a esta medida deben tener en cuenta que el RDL 19/2020 estipuló ampliar a 4 meses este periodo sin interés de demora del aplazamiento solicitado.

¿Cómo afectará la crisis por covid-19 al pago de impuestos?

Analizamos cómo puede afectar esta crisis sanitaria al pago de impuestos.

  • Modificación de plazos en la presentación de la declaración del Impuesto sobre Sociedades
Habitualmente el plazo estipulado para la presentación del Impuesto de Sociedades viene relacionado, a su vez, con los plazos que determinan el cumplimiento de las que se conocen como obligaciones contables y mercantiles, como bien conocen las empresas. Dado que el cierre de cuentas del presente ejercicio no ha podido hacerse de un modo normalizado por causa de la pandemia mundial, se establecieron a través del RDL 19/2020 una serie de medidas excepcionales. Se estableció que el plazo habitual de tres meses para formular las cuentas anuales, tanto abreviadas como consolidadas quedaría suspendido hasta el 1 de junio de 2020. De modo que es desde ese día en el que este plazo se ha reanudado y se disponen de esos tres meses para realizar los trámites necesarios.

En el caso de que durante el tiempo de vigencia del estado de alarma se hubieran formulado las cuentas por parte del órgano de gobierno o administrativo de la empresa, lo que se prorrogó durante dos meses, contados desde la finalización efectiva de dicho estado, es el plazo de verificación de las cuentas. Esto afecta a auditorias voluntarias y también a las obligatorias. Para poder aprobar las cuentas del ejercicio deberá reunirse junta general ordinaria en los dos meses siguientes a la finalización del plazo estipulado para la formulación de esas cuentas anuales. Se permitirá además que aquellas sociedades que, a causa de la situación excepcional creada por la pandemia, no hayan podido tener aprobadas sus cuentas anuales antes de que finalice el plazo para la presentación del Impuesto sobre Sociedades, puedan realizarlo con las cuentas disponibles hasta ese momento.

  • Habilitación de un régimen especial si las cuentas anuales aprobadas difieren de las presentadas anteriormente
En este caso se refiere al supuesto de que las cuentas anuales se hubieran podido aprobar, pero difieran de las que hubieran sido presentadas con anterioridad. En esta situación se permite presentar otra declaración sin que haya recargos por ello. Esta nueva autoliquidación tendrá como plazo máximo para ser presentada el día 30 de noviembre de 2020. La autoliquidación así presentada será considerada como complementaria. Si el resultado fuese una cantidad a ingresar mayor de la consignada en la anteriormente realizada, el sistema por el que se devengará un interés de demora seguirá lo previsto habitualmente: 25 días naturales a partir de los 6 meses de la finalización del plazo del periodo de imposición. Las autoliquidaciones que sean presentadas en estos supuestos podrán ser verificadas y comprobadas de forma ordinaria por la Administración, quien podrá practicar, si procede, la liquidación que corresponda. En estos casos, no habrá ningún efecto preclusivo que se derive de estas acciones.

  • Plazo ampliado para la publicación del listado de deudores a la Hacienda Pública
Habitualmente, y según lo reglamentado en el artículo 95 bis.4 de la Ley General Tributaria, la publicación de este listado debería producirse siempre durante los primeros seis meses de cada año. En este caso, al no ser precisamente 2020 un año con circunstancias habituales, se ha ampliado el plazo normalmente establecido, ampliando el margen posible de esa publicación, que deberá producirse, en cualquier caso, antes del 1 de octubre de 2020.

¿Tienes dudas? ¡Consúltanos! Resolvemos todas tus dudas referentes a asesoría fiscal.
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Herencias y sucesiones

¿Dejar los bienes y patrimonio en herencia o realizar donaciones de parte de ellos en vida? Las decisiones sobre el patrimonio siempre son complicadas por la cantidad de factores a considerar, si además se trata de un proceso que implica a la familia y a todo lo que se ha ganado en una vida de actividad… el dilema se complica. Es, sin embargo, una cuestión ineludible a la que cualquiera que disponga de un patrimonio que desee legar a sus herederos habrá de enfrentarse en su momento. En este artículo de Mation vamos a ver qué implica recibir una donación, y las características de cada uno de estos procesos para que podamos hacernos una buena idea de cuál de ellos puede resultar más ventajoso según los casos.

Herencia y donación: procedimientos y costes


Para poder valorar ambos procesos debemos considerar, además del coste económico total que significa cada uno, lo complejo que pueda resultar el procedimiento. No es fácil dar una solución general al dilema, que deberá ser considerado en cada caso, pero desde el punto de vista fiscal, y en cuanto a los costes, no hay una ciencia exacta que diga qué es más barato, depende de cada caso. Las herencias suelen contar con más reducciones fiscales sobre la base imponible de las que disponen las donaciones pero aún así, es necesario contar con especialistas que te estudien el caso con detenimiento. Las reducciones que podemos encontrar para las herencias están previstas para casos muy diversos, por grado de parentesco o edad, por ejemplo.

En el caso de heredar una casa, se pueden llegar a dar reducciones, según las circunstancias, del 95 % sobre la base imponible. O, si quien recibe la herencia es menor de 21 años, podría beneficiarse de ventajas fiscales adicionales. Son ejemplos que nos muestran hasta qué punto es importante asesorarse bien antes de tomar una decisión para poder estar al tanto de las opciones disponibles, que dependerán además de la comunidad autónoma en que se dé el caso.

A pesar de estas condiciones fiscales ventajosas de las herencias, con respecto a las bonificaciones sobre la cuota en el impuesto de sucesiones, en ciertos casos será útil optar por la donación. Esto dependerá, en buena medida, de la situación de quienes la reciban, y también habrá que considerar el parentesco o el tipo y valor de los bienes donados. El caso típico es el de un receptor menor de 35 años con necesidad de adquirir su primera vivienda. Si sus padres le donan el dinero, algunas comunidades autónomas conceden reducciones fiscales que pueden llegar hasta el 99 %, la fiscalidad en este caso depende de la Comunidad Autónoma y el tipo impositivo puede ser diferente como ya se ha comentado previamente.

En cuanto al procedimiento, generalizando mucho, la diferencia principal entre ambos casos es que en la herencia hay que redactar un testamento a favor de los posibles herederos, y la donación implica ceder en vida partes del patrimonio personal. Esta cesión debe hacerse sin que exista contraprestación de ningún tipo; implica además que el donante pierde la propiedad cedida de forma definitiva. Si se opta por dejar testamento, siempre se puede cambiar de opinión, redactando un nuevo testamento quedarían anulados los efectos dispuestos en el anterior.

Recibir una herencia: pasos a seguir

Partimos del supuesto de que hay un testamento en condiciones legales, ya que si no lo hay el procedimiento es más complejo. Si hay testamento, tras la obtención de los certificados pertinentes y la obtención de una copia autorizada del testamento, se procederá a hacer un inventario de los bienes y deudas que compongan la herencia. Tras esta valoración generalmente se realiza, un cuaderno particional en el que figurarán:
  • La identidad de los herederos.
  • El inventario de bienes y deudas
  • Especificación de la parte de la herencia correspondiente a cada uno de los herederos.
  • Firma de conformidad de todos los herederos.
Después habrá que hacer frente al pago de los impuestos correspondientes: el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones; más, si se da el caso, el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana. Finalizado el proceso hay que recordar que algunos de los bienes recibidos deberán ser registrados en la administración por sus nuevos propietarios.

¿Qué pasa con la donación en vida?

Cualquier bien donado, por ejemplo, de los padres a sus hijos, deberá ser declarado por quien lo recibe. La cuantía a abonar se calculará por la diferencia entre el valor que tenía el bien en el momento de su primera adquisición y el valor que dispone en el momento en que ocurre la cesión. Puede darse el caso de que los receptores de una donación sean también los herederos forzosos del donante: hijos, padres o cónyuge. En este supuesto, la donación podría considerarse como parte de esa herencia futura.

Podría llegar a ser una entrega anticipada de parte lo que les correspondería. En este tipo de situaciones, a la hora de formalizar una donación hay que contar con que no será posible perjudicar a la legítima de otros herederos forzosos. Al igual que en el caso de una herencia, en el que es necesario hacerlo a través de un documento legal: el testamento; también se necesita así con la donación. Para las donaciones de bienes inmuebles se necesita un documento que deje constancia por escrito registrado en escritura pública ante notario.

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Asesoría laboral

Es un caso que se presenta en más ocasiones de las que podría parecer a primera vista. El prototipo es el de alguien que se encuentra en un momento determinado trabajando para una empresa, y se le presenta la oportunidad de emprender o de desarrollar esa idea de negocio que lleva tiempo madurando. ¿Es posible la pluriactividad, compaginar los dos tipos de actividades? ¿Se puede estar trabajando por cuenta ajena y hacerse autónomo? En este artículo de Mation vamos a ver que tal cosa es posible y contrastar sus posibles ventajas según la situación actual de la reglamentación al respecto.

¿Qué es la pluriactividad?

Según la propia definición de la Seguridad Social “se entiende por pluriactividad la situación del trabajador por cuenta propia y/o ajena cuyas actividades den lugar a su alta obligatoria en dos o más Regímenes distintos del Sistema de la Seguridad Social”. Como vemos la legislación española permite, por tanto, estar a la vez en las dos situaciones: trabajo por cuenta ajena y trabajo como autónomo. Esta legislación marca dos situaciones concretas con procedimientos diferenciados. La primera de ellas hace referencia a los trabajadores que se den de alta por primera vez en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, dándose el caso de que comiencen al hacerlo una situación de pluriactividad.

En este supuesto “podrán elegir como base de cotización en ese momento, la comprendida entre el 50% de la base mínima de cotización establecida anualmente con carácter general en la Ley de Presupuestos Generales del Estado durante los primeros dieciocho meses, y el 75% durante los siguientes dieciocho meses, hasta las bases máximas establecidas para este Régimen Especial”.

El otro caso diferenciado es el de los trabajadores que estén en una situación de pluriactividad cuando la actividad laboral que realizan por cuenta ajena sea a tiempo parcial. Se contempla entonces la situación de que la jornada sea igual o mayor al 50% de la que corresponda a un trabajador con jornada completa de su mismo ámbito laboral.

En este supuesto, los trabajadores podrán ver reducida su base de cotización hasta el 75% de la base mínima de cotización que haya sido establecida anualmente con carácter general, durante los primeros 18 meses. Después, esa reducción podrá llegar, durante 18 meses más, hasta el 85 por ciento sobre las bases que sean establecidas para este Régimen Especial.

Hay que aclarar que según consta expresamente en esta reglamentación “la aplicación de esta medida será incompatible con cualquier otra bonificación o reducción establecida como medida de fomento del empleo autónomo”. Esto significa que no podrían acogerse a las medidas conocidas como la tarifa plana inicial, que se puede activar al darse de alta como autónomo. Las bonificaciones establecidas por la situación de pluriactividad no podrían compaginarse con este tipo de medidas.


Trabajar por cuenta ajena Vs Hacerse autónomo

La situación del trabajo autónomo es un modelo que se ha abierto camino tanto en países con tasas de desempleo elevadas como en los que están en situaciones de pleno empleo. Esto significa que se trata de una opción que cuenta con ventajas más allá de la coyuntura laboral del país en el que se utilice. Entre la situación del trabajador autónomo y la del asalariado hay diferencias significativas, que van más allá de los números que se puedan hacer a nivel de impuestos en ambas modalidades.

Ventajas de ser autónomo

La posibilidad de hacerse autónomo se suele barajar cada vez más como un camino de acceso a la actividad laboral, que quizás no pudiera lograrse de otra manera. Es una opción viable que han tomado muchos como alternativa a las cifras de paro.

Ante situaciones de crisis en varias empresas, o como solución a la precariedad laboral que muchos contratos imponen, la posibilidad de establecerse como autónomo ha crecido como alternativa.

La ventaja más valorada por los autónomos la libertad en la toma de decisiones, el hecho de que, en cierto modo, cada uno sea su propio jefe.

La posibilidad de gestionar los horarios y racionalizarlos según su propio criterio, poder distribuirse el trabajo y los días libres de un modo acorde a sus propios intereses…

Se puede trabajar para diferentes clientes y buscar una cierta variedad en los proyectos que encarar, de modo que siempre haya un factor novedoso en el trabajo. Además, siempre existe la opción de elegir no trabajar con el tipo de clientes que no se estimen adecuados. Se puede desgravar el IVA de los gastos que se relacionen con la actividad laboral; lo que implica un ahorro de un 21% en ciertos conceptos como la compra de equipos informáticos.

Ventajas de trabajar por cuenta ajena

La ventaja más valorada en este caso es la seguridad en cuanto a la cantidad y periodicidad de los ingresos, mientras el contrato laboral esté en vigor.

Se está respaldado por diversas prestaciones sociales y de desempleo, además de la posibilidad de indemnización si se produce un despido. Pedir el paro como autónomo suele resultar algo más complicado.

Algunas empresas ofrecen ventajas adicionales a sus empleados: formación especializada, servicio de guardería y, por supuesto, vacaciones establecidas en el contrato.

¿Tienes dudas acerca de este tema u otro relacionado con el derecho laboral? Necesitas asesoramiento fiscal? ¡Ponte en contacto con nosotros!
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Herencias y sucesiones

Recientemente el Tribunal Supremo, a través de dos sentencias, ha modificado de hecho el criterio que hasta ahora se venía manteniendo por Hacienda en relación con el modo de realizar la estimación del ajuar doméstico en el cómputo del impuesto de sucesiones y donaciones. Las sentencias 499/2020, del 19 de mayo, y la anterior 342/2020, del 10 de marzo, traen novedades sobre la jurisprudencia anterior en este tema. En ellas el Tribunal Supremo no sólo cambia el sistema de valoración efectivo del ajuar, también le quita al contribuyente la necesidad de aportar la carga de la prueba en torno a las diferencias en las valoraciones de ciertos tipos de bienes. Estas sentencias parecen implicar además la posibilidad de revisar liquidaciones ya pasadas, por lo que no es un asunto que también puede interesar a quien tenga liquidaciones no prescritas que desee revisar.

Ajuar doméstico: el criterio hasta ahora

La sentencia más reciente a este respecto se dictó para resolver un recurso de casación, que presentó el Gobierno del Principado de Asturias contra una sentencia anterior del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en torno al procedimiento de liquidación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. La base de esta problemática estriba en que la normativa del Impuesto sobre Sucesiones no contiene de modo expreso una clara definición que delimite los bienes que se consideren integrantes del ajuar doméstico. Como podemos ver en el artículo 15 de la Ley 29/1987 del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, el texto se limita a valorar el importe y a determinar un grupo de reglas para realizar su cálculo.

“El ajuar doméstico formará parte de la masa hereditaria y se valorará en el 3% del Importe del caudal relicto del causante, salvo que los interesados otorguen a este ajuar un valor superior o prueben fehacientemente su inexistencia o que dicho valor sea inferior al que resulte de la aplicación del referido porcentaje”.


¿Cómo se modifica el criterio en las exclusiones del ajuar doméstico?

El Tribunal Supremo, mediante las recientes sentencias determina ahora que no resulta adecuado interpretar que el 3% del caudal relicto comprende el total de los bienes implicados en la herencia, sino solamente aquellos referidos al uso particular del causante, excluyendo entonces los demás. En la práctica esto implica situar fuera del ajuar doméstico las acciones y participaciones sociales, que el tribunal entiende alejadas del concepto manejado. Por esa razón no deberían ser computadas al efecto de aplicar la mencionada presunción legal del 3%. Igualmente quedarían excluidos tanto el dinero, los títulos y los activos inmobiliarios junto a otros bienes incorporales, ya que, según el tribunal no podrían resultar integrados en el concepto jurídico y fiscal de ajuar.

¿Quién debería probar ahora el valor de los bienes?

Esto ya no recae sobre el contribuyente. Era uno de los aspectos más conflictivos y la razón de que muchos afectados desistiesen en su intento de revisar y rectificar la cuantía del impuesto a pagar. A partir de esta sentencia el contribuyente no tiene que probar nada respecto a los bienes inmuebles, los relativos a actividades económicas y los bienes incorporales en general, ya que estos se quedarían de manera definitiva fuera del concepto apreciado. De modo que estas sentencias, puede entenderse que, en la práctica, implican una reducción de la base imponible del impuesto.

¿Necesitas asesoramiento legal sobre el impuesto de sucesiones? ¿Buscas asesoramiento sobre otro tema legal? ¡Consulta con Mation!

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Asesoría fiscal
En un mundo ideal, los impuestos consumirían muy poco de nuestro tiempo y atención. Pero la realidad es muy distinta, especialmente este año con la problemática añadida por la pandemia de la Covid-19. Más que antes, la fiscalidad en estas circunstancias puede acabar suponiendo un quebradero de cabeza a mayores, capaz de mantener despiertos a los dueños de negocios por la noche. Las cuotas y los impuestos suponen un gasto económico muy a tener en cuenta para la mayoría de las empresas y las personas, por lo que requieren una estrategia fiscal cuidadosa y bien asesorada. Hoy, en Mation hablamos de planificación fiscal.

Resumen de medidas fiscales adoptadas por la crisis del coronavirus

El primer paso para una estrategia fiscal óptima pasa por estar convenientemente informado y asesorado sobre las novedades normativas que puedan afectarnos. En este aspecto ser asesorados por asesores fiscales supone una ventaja diferencial. Veamos algunas de estas novedades:

  • Se ha aprobado un aplazamiento de deudas tributarias, aplicable a autoliquidaciones presentadas hasta 30.000 € por un periodo de 6 meses, de los que los tres primeros serían sin intereses.
  • Se ha incluido en el grupo de medidas una suspensión de plazos de pago que afectaría en este caso a la deuda tributaria contraída anteriormente, incluyendo el caso de que ésta esté en vía ejecutiva. 
  • Se ha estipulado una suspensión del plazo de formulación y aprobación de cuentas para sociedades mercantiles, civiles y cooperativas. Se reanudará a los tres meses desde que se dé por terminado el periodo de vigencia del estado de alarma. Esto implica que las Cuentas anuales relativas a 2019 podrán ser aprobadas y depositadas en el Registro Mercantil a partir del mes de septiembre.
  • Se permite que las necesarias reuniones de los consejos de administración y órganos rectores, tanto de cooperativas como de asociaciones y fundaciones, puedan ser realizadas mediante videoconferencia. 
  • Queda pospuesto el plazo para la solicitud de concurso de acreedores hasta dos meses después de que se dé por finalizado el estado de alarma. 
  • Igualmente se suspende el plazo de devolución de productos. Su cómputo se reiniciará cuando finalice el estado de alarma. 
  • Así mismo, el plazo para convocar Junta de socios, en el caso de concurran causas de disolución de una sociedad, queda también suspendido hasta que el final del estado de alarma
  • En materia de financiación, el Estado concederá avales a aquellos empresarios que realicen solicitudes de liquidez a entidades de crédito.

Consejos generales para una buena planificación fiscal

Afortunadamente, con la asesoría adecuada y un poco de planificación es posible obtener el control sobre el efecto de los impuestos en nuestras finanzas. Cuando los impuestos se entienden y anticipan completamente, puede recuperarse el control sobre el flujo de efectivo, los pagos de la deuda y otras obligaciones.

Esta planificación debe llevarse a cabo todos los años para mantenerse al día con los cambios en nuestros negocios, y estar al tanto de los cambios de los códigos impositivos. Vamos a ver algunas estrategias generales de planificación fiscal que pueden ayudar tanto a las empresas como a las personas a minimizar la preocupación y maximizar los buenos resultados:

Planificar adecuadamente nuestro flujo de efectivo

La mayoría de las empresas experimentan altibajos en el flujo de efectivo cuando compran suministros y equipos, pagan a sus empleados y cobran los pagos. Las grandes facturas de impuestos pueden secuestrar el flujo de efectivo, ejerciendo una presión indebida sobre las empresas y sus finanzas. Al planificar nuestro flujo de caja y anticipar los plazos de impuestos, podemos suavizar la montaña rusa de gastos y centrarnos en los aspectos más críticos del negocio.

Plan para las fechas de pago

Perder una fecha de pago de impuestos puede tener serias consecuencias, como multas y tensión en el flujo de caja. Es importante planificar cuidadosamente los pagos de impuestos para evitar gastos innecesarios. Programar los pagos de impuestos con anticipación y presupuestarlos con mucha antelación es siempre buena costumbre.

te ayudamos con tu estrategia fiscal

Adelantar otros gastos

Esta estrategia de planificación fiscal implica aprovechar la posibilidad de adelantar otros gastos, y así poder obtener la deducción en el año en curso, reduciendo así las obligaciones tributarias inmediatas.

Variar cuotas

En algunos casos variar las cuotas y las cotizaciones, puede evitar pagar en exceso en el impuesto sobre la renta. Tener este efectivo adicional puede brindar la capacidad de usarlo para pagar otras facturas o reducir deudas. Esta estrategia ayuda a equilibrar el flujo de efectivo y recuperar el control sobre el dinero acorde a nuestras necesidades o preferencias durante la mayor parte del año.

Beneficios de la reunión anual de planificación fiscal

La planificación anual es fundamental para las empresas y las personas que desean tomar el control de sus finanzas y posicionarse para solventar con éxito la presión fiscal de cada año. A medida que se implementa la planificación anual, podemos esperar obtener una serie de ventajas:

  • Flujo de caja mejorado.
  • Configuración y seguimiento de objetivos más eficaz y adaptado al día a día.
  • Más control sobre el dinero y capacidad para anticipar pagos y gastos.
  • Toma de decisiones mejorada.

No es necesario que nuestro proceso de planificación fiscal anual sea complicado, pero si lo hacemos contando con el asesoramiento de expertos con experiencia resultará de gran eficacia. Trabajando con el asesor adecuado, podemos optimizar nuestra estrategia fiscal y encontrar formas de optimizar aún más la marcha de nuestra empresa.
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Herencias y sucesiones
Puede que parezca improbable, pero hay algunos beneficiarios que prefieren no recibir activos heredados. Las razones varían: a menudo, el beneficiario desea que los activos, como un plan de jubilación heredado, se entreguen a otra persona. Otras veces, el beneficiario previsto no quiere que se le graven los activos. Si estás considerando renunciar a una herencia, debes comprender el efecto de su exención de responsabilidad y el procedimiento que debe seguir para asegurarte de que esa exención de responsabilidad se considere calificada según las leyes vigentes. Por eso, en este artículo de MATION queremos aclararte las dudas más comunes.

En qué consiste la renuncia a la herencia


Renunciar a una herencia siempre implica repudiar el contenido hereditario, y se trata de un acto que debe ser voluntario y una decisión tomada libremente. Al aceptar una herencia nos hacemos cargo de los activos patrimoniales que nos hayan sido cedidos; pero también nos haríamos cargo de las deudas que hayan podido ser contraídas en su vida por parte de la persona que nos lega. Por esta razón es siempre muy importante conocer al detalle el caudal hereditario del que nos hacemos cargo.

Si las deudas fueran mayores que los activos legados, el heredero podría verse en la tesitura de utilizar sus activos propios para responder. Cuando se está en riesgo de que las deudas acarreadas sean mayores que los beneficios obtenibles, puede ser preferible rechazar la herencia. Esto se contempla como un repudio de herencia y debe hacerse de modo expreso ante notario.

Por qué renunciar a una herencia

El motivo anteriormente explicado de las deudas suele ser el que mayoritariamente causa la renuncia a una herencia, pero no es el único posible. Es también posible renunciar debido a que se quiere beneficiar a alguien de la familia que lo necesite. Por ejemplo, un hermano puede repudiar la herencia, de modo que otro pueda beneficiarse de la totalidad, o de mayor parte, resolviendo así una situación económica complicada. 

Además, puede darse el caso de que los herederos no puedan afrontar el pago de los impuestos que conlleva aceptar la herencia, como es el caso del Impuesto sobre Herencias y Donaciones o el asociado a la ganancia de capital municipal o Impuesto Municipal de Aumento del Valor del Suelo Urbano. 

Otro caso que puede darse consiste en que aceptar la herencia implique una serie de gastos ineludibles y relacionados con los activos en herencia. Esto suele ocurrir cuando se heredan casas en ruinas, inmuebles en estado de abandono o terrenos improductivos. 

Cómo renunciar a una herencia


Rechazar una herencia implica que el beneficiario declare expresamente su voluntad de no ser heredero, indicando que no asumirá los activos hereditarios que pudieran corresponderle.

Según se señala en el Código Civil, este rechazo de la herencia deberá realizarse mediante la correspondiente escritura pública ante un notario o, si existiese una disputa o no hubiera testamento, deberá hacerse mediante un documento presentado a tal efecto ante la autoridad competente, como el juez que conozca el procedimiento que ataña a la división del patrimonio. No resulta posible renunciar a una herencia mediante ningún tipo de documento privado.



Como procedimiento general, en el caso de sucesiones legítimas, la parte de la herencia que correspondería a aquella persona que la ha repudiado expresamente se distribuiría entre los restantes herederos, que tendrían así el derecho a aumentar sus partes respectivas. Esta parte, a la que habría renunciado uno de los herederos, sería distribuida de modo proporcional entre los que hubieran aceptado la herencia. Esta es una situación que puede darse en sucesiones sucesorias y testamentarias.

Si se diera el caso de que todos los herederos que están situados en la primera línea de sucesión renunciaran, entonces, según lo establecido en la ley para la sucesión intestada, concurrirían las siguientes sucesivas líneas de herederos.

Plazo para renunciar a una herencia

No existe, como tal, un plazo definido para aceptar o repudiar una herencia mientras no se dé el caso de que prescriba la acción para reclamarla. Sí que se marca en la legislación, en los artículos 1004 y 1005 del Código Civil, una serie de plazos para iniciar la renuncia. Según esto no podrá ejercerse una renuncia de herencia hasta pasados 9 días desde el fallecimiento de la persona de cuya herencia se está tratando. En casos con interesados externos en que alguien se haga cargo de la herencia, podrá ser un juez quien fijaría un plazo para su aceptación, que se marcará en 30 días.

  • Artículo 1004 Código Civil
«Hasta pasados nueve días después de la muerte de aquel de cuya herencia se trate, no podrá intentarse acción contra el heredero para que acepte o repudie.»

  • Artículo 1005 Código Civil
«Cualquier interesado que acredite su interés en que el heredero acepte o repudie la herencia podrá acudir al Notario para que éste comunique al llamado que tiene un plazo de treinta días naturales para aceptar pura o simplemente, o a beneficio de inventario, o repudiar la herencia. El Notario le indicará, además, que si no manifestare su voluntad en dicho plazo se entenderá aceptada la herencia pura y simplemente.»

¿Tienes dudas acerca de algún aspecto de herencias o sucesiones? Consulta nuestro servicio de asesoría legal en herencias y sucesiones en Alicante.
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Herencias y sucesiones

El coronavirus ha mantenido al mundo en suspenso y conducido a una inseguridad notable en muchos aspectos: Cierre de negocios, ERTES, testamentos o declaración de herederos… Una de las cosas que esta pandemia nos ha enseñado claramente, es que una incapacidad temporal de actuar y contraer puede sucederle a cualquiera. Por lo tanto, saber cómo afrontar la “planificación de emergencia” en forma de un poder notarial duradero, poder y directivas anticipadas de atención médica es inevitable para mitigar las consecuencias de una incapacidad (temporal) de actuar en la vida comercial y privada. De no haber tomado este tipo de precauciones nos encontraremos ante una situación de sucesión intestada, una herencia sin testamento, que puede resultar compleja.

Testamento y coronavirus: marco legal

Lo habitual, en un estado normal de los acontecimientos, es que el testamento se otorgue ante notario. Este organismo es quien dará fe de quién es el testador y dejará constancia de su capacidad legal. En este tipo de actuaciones de otorgamiento deben además intervenir dos testigos, de acuerdo a la ley.

Todo esto puede resultar inviable en una situación de pandemia como la que se ha dado en estas semanas, de modo que son varias las personas que se preguntan cómo puede hacerse un testamento en estos casos si no se puede salir de casa.

Situaciones de este tipo han sido previstas por el Código Civil, que tiene un artículo en el que se aclara qué se puede hacer para otorgar testamento en caso de epidemia, sin que sea necesaria la intervención de un notario. 

Para esto, se necesita realizar el trámite con tres testigos que sean mayores de 16 años y que conozcan al testador; de modo que puedan atestiguar que se encuentra capacitado para otorgar sus voluntades. Con este tipo de actuación quedaría establecido un testamento que, posteriormente, cuando termine el estado excepcional por la pandemia, podrá ser regularizado con el protocolo oportuno en una Notaría.

Hasta ese momento, el testamento hecho durante el tiempo de la epidemia se considerará válido durante el tiempo que se prolongue el Estado de alarma, y sean efectivas las medidas de confinamiento. Finalizado este estado, el testador dispondría de dos meses de plazo para llevar al Notario sus voluntades y que éste las eleve a escritura pública. Este procedimiento será posible tanto si el testamento durante la pandemia se hubiera otorgado por escrito, o se hubiese realizado verbalmente.  En este último caso, se entiende que se hizo de modo excepcional porque fuera materialmente imposible hacer el procedimiento por escrito.

También es importante que se tenga claro que, si se otorga por este procedimiento un testamento abierto, los testigos implicados no podrán ser los propios herederos que figuren en este testamento, ni sus cónyuges o parientes hasta un cuarto grado de consanguinidad o un segundo grado de afinidad.

conoce que debes hacer antes una herencia sin testamento

Declaración de herederos sin testamento

Esta situación, conocida como sucesión intestada, se produce cuando alguien fallece sin haber hecho un testamento reconocido legalmente. Por esta ausencia de voluntades legales, sin herederos nombrados reglamentariamente en un testamento, se debe acudir al Código Civil que establece las pautas para determinar, en función de la situación familiar, los posibles herederos de acuerdo a la legislación establecida.

Como normativa general, para el caso de una sucesión intestada, es decir, sin testamento, se establece que sean los descendientes quienes tengan preferencia sobre los ascendientes en cuanto a la herencia. Igualmente tendrían preferencia los colaterales y los parientes más cercanos sobre los parientes que sean más lejanos. Como vemos, en estos casos resulta sustancial tener en consideración el grado de parentesco a la hora de dar por determinado a quién se considera legalmente como herederos.

¿Quién hereda si no hay testamento?

Ante la falta de testamento, los herederos legales, tendrán que realizar el trámite ante notario consistente en la declaración de herederos abintestato. Esto suplirá legalmente la ausencia de testamento y servirá para que se inicie el procedimiento de nombramiento de herederos legales.

En el caso de una sucesión sin testamentos con descendientes 

La regla básica es la Igualdad entre los hijos, sin distinción de sexo, edad o filiación.

La norma nos dice que el parentesco en grado más próximo será quien herede antes, es decir que los hijos heredarán antes que los nietos, con excepción del caso de que alguno de los hijos haya fallecido anteriormente.

Si hubiese cónyuge, que no esté separado legalmente, este tendría derecho al conocido come tercio de mejora, concedido en forma de usufructo vitalicio.

Sucesión intestada con ascendientes y sin descendientes

En estos casos los padres sobrevivientes heredan a partes iguales. Si no hubiera progenitores, pero sí abuelos; una parte sería para los abuelos maternos y la otra para los paternos.

Si, además de los ascendientes, hubiera cónyuge, a este le correspondería la mitad de la herencia en condición de usufructo vitalicio.

Sucesión intestada sólo con cónyuge 

Si se da el caso de que no haya ni descendientes, ni ascendientes, pero sí que se tenga cónyuge, sería éste quien heredaría la totalidad, siempre que no esté separado ni divorciado legalmente.

Sucesión intestada sólo con hermanos o sobrinos

Si solamente hubiera parientes colaterales, serían los hermanos y sobrinos quienes heredarían de forma preferente a los demás parientes colaterales.


Si te encuentras en esta situación y necesitas asesoramiento legal, no dudes en consultar con MATION.

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